¿Para qué sirve la compota de manzana?

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La manzana

Esta fruta es una de las más sanas que existen y por ello vale la pena consumirla de cualquier manera. Además de disfrutarla cruda (con o sin cáscara, según prefieras) o asada existe una receta que seguro conoces desde la infancia: la compota.

Este platillo típico en los niños es muy sencillo de preparar y la buena noticia es que conserva todas las propiedades y nutrientes de la manzana. Nos aporta antioxidantes, flavonoides y vitaminas.

Por ejemplo, tiene la capacidad de reducir enfermedades cardiovasculares o cáncer (entre otras patologías crónicas). Por esta razón se aconseja que también la consuman los adultos.

Se ha descubierto que la fructosa que contiene esta deliciosa fruta aumenta la eliminación de toxinas.
Si le añadimos miel y canela no solo mejoraremos su sabor, sino que aumentaremos sus bondades.
Este postre para todas las edades es realmente delicioso y beneficioso para nuestra salud.

Principales propiedades de la compota de manzana
La manzana es una de las fuentes de nutrientes más importantes que nos ofrece la naturaleza. Además, nos ayuda a:

Reducir el envejecimiento celular
Las manzanas son grandes fuentes de vitamina C (la encargada de mejorar nuestras defensas), por lo que consumir una pieza al día nos aporta el 11% necesario para estar sanos y fuertes.

También se ha comprobado que permite reducir el daño que provocan los radicales libres y disminuir la atrofia de ciertos órganos y células. Esto es muy frecuente en las personas mayores.

Mejorar la digestión
La manzana en compota aporta una buena cantidad de fibra insoluble al organismo. Para ello, debes dejar la cáscara en la receta.
Favorece la movilidad intestinal y el incremento de volumen de las heces.
Para una funcionalidad digestiva e intestinal correcta los hombres entre 19 y 50 años necesitan 38 gramos de fibra al día. Las mujeres, 25 gramos diarios.

Por ello este postre es perfecto para los que sufren estreñimiento. Para poder aumentar sus efectos se recomienda beber mucha agua.

Ayudar a recuperar el apetito
En niños y adultos convalecientes la compota de manzana es perfecta para restaurar las ganas de comer. Se emplea en personas delicadas de salud que no pueden masticar o tragar la comida.

También se usa en aquellos con problemas digestivos, bulimia o anorexia.

Saciar el hambre
Justamente lo contrario ocurre en las personas que están sanas y que, por ejemplo, desean adelgazar.

Una taza de compota de manzana sin azúcar solo aporta 100 calorías. Para muchos esto es suficiente para pasar varias horas sin comer o sin tentarse con cualquier bocadillo indebido.

Si se lo combina con una cucharada de almendras o pasas de uva además será un postre que aporta grasas saludables, proteínas e hidratos de carbono. ¡Y la sensación de saciedad será mucho mayor!

¿Cómo se prepara la compota de manzana?
Ahora que ya sabes las propiedades y beneficios de este riquísimo postre sería bueno que aprendieras a prepararlo en casa.

Disfruta de todos sus nutrientes y comparte con tu familia después de la comida o cena.

Ingredientes
3 manzanas rojas
1 cucharadita de canela en polvo (5 g)
2 cucharadas de miel (50 g)

Preparación:

  • Lava bien las manzanas y corta en cuartos.
  • Retira el corazón, el rabillo y las semillas.
  • Pon en una bandeja de horno y cocina 40 minutos a 120 °C.
  • Retira del horno y deja entibiar antes de procesarlas en el pasapuré y lograr una pasta.
  • Añade la canela y la miel (las cantidades son orientativas, puedes usar más o menos según tu gusto).
  • Coloca en envases individuales o tarrinas y, una vez alcancen la temperatura ambiente, conserva en la nevera.
  • Se puede servir frío o caliente. Todo depende de lo que prefieras.
  • También puedes hacer una combinación de frutas: higos y peras son las que mejor casan con las manzanas.

La compota de manzana  y sus  contraindicaciones
En el caso de que vayan a comer la compota personas mayores, convalecientes o niños con bajo peso se recomienda añadir una cucharada de aceite a la receta para aumentar sus propiedades.

Este postre se debe evitar en aquellos con intolerancia a la fructosa. En ese caso se puede usar fresas, frambuesas o piñas en lugar de manzana, y mezclar con arroz.

Diferencia entre el puré y la compota de manzana
Muchos se preguntan sobre esto porque creen que es la misma receta.

Sin embargo, tiene un aspecto que difiere a estos postres entre sí: la compota se prepara con la manzana cocida y el puré cuando está cruda. En este último caso se pela y se ralla. También se le puede añadir canela, miel o pasas.

 

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