Como alimentarse adecuadamente cuando existe la artritis

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LOS ALIMENTOS Y LA ARTRITIS

Consumir alimentos saludables es esencial para todos. Si tiene artritis, obtener los nutrientes adecuados puede afectar la salud de manera positiva y ayudar a aliviar los síntomas de la enfermedad. El sobrepeso aumenta la inflamación.  Además, por cada libra de exceso de peso se ejerce una presión de cuatro libras adicionales en las rígidas e hinchadas articulaciones. Una dieta saludable le servirá para adelgazar y conservar la salud de huesos, articulaciones y tejidos.

Nutrición y enfermedad

La nutrición y la salud se encuentran íntimamente ligadas. Las investigaciones sugieren que lo que comemos puede influir en el desarrollo, el avance y los síntomas de ciertos tipos de artritis y enfermedades relacionadas. Llevar una dieta estilo mediterráneo, consistente de frutas, verduras, aceite de oliva, frijoles, nueces y semillas puede por ejemplo, disminuir el dolor de la artritis al suplir el cuerpo de poderosos nutrientes antiinflamatorios. De lo contrario, ingerir alimentos procesados con alto contenido de azúcar y grasa, así como comida chatarra aumenta la inflamación y empeora los síntomas de la artritis, además de que predispone al organismo a otras enfermedades crónicas.

Lo bueno es que numerosos estudios han descubierto una conexión entre los alimentos, los suplementos dietéticos (como vitaminas, minerales y ácidos grasos) y ciertos tipos de artritis y enfermedades asociadas tales como gota, artritis reumatoide (AR), osteoartritis (OA) y osteoporosis.

 

Guía para una dieta saludable

Es recomendable conservar un peso sano y consumir alimentos antiinflamatorios para manejar los síntomas de la artritis y retrasar el progreso en el deterioro de las articulaciones.

Aquí algunos puntos a considerar para mantener una dieta adecuada.

Ingiera alimentos variados. Una dieta balanceada incluye cinco grupos de alimentos principales: frutas, verduras, proteína, cereales y lácteos. Es recomendable que la mitad del plato consista en frutas y verduras, dividiendo el resto en porciones iguales de proteína magra y cereales. Según los expertos, los enlatados son nutritivos, pero es necesario que sea cauteloso si se le han añadido sodio y azúcar.

Conversar con los expertos. Las personas con sobrepeso tienen un mayor riesgo a presentar una multitud de enfermedades, incluyendo diversos tipos de artritis. Pida a un especialista en nutrición una dieta que le ayude a mantener un peso sano de por vida.

Escoja alimentos de alto contenido de fibra. El consumo de fibra le hará sentirse satisfecho y ayudará que el nivel de azúcar en sangre se halle dentro de los límites normales. Hay muchas formas de conseguir la cantidad recomendada de 20 a 35 gramos de fibra al día. La mayoría de las frutas y verduras son ricas en fibra, entre las que destacan: avena, pasta integral, cereales integrales,  frijol y quinua.

Consuma una cantidad moderada de grasa y colesterol. Una dieta cargada de grasa causa inflamación, lo que puede empeorar la artritis. Las grasas trans y las saturadas también elevan el colesterol, de manera que el riesgo de enfermedades cardiacas es mayor, en cuyo caso se vuelve más difícil manejar la artritis.

Consuma azúcar y sal con moderación. Aunque el azúcar puede realzar el sabor, también agrega calorías y podría provocar un aumento de peso.Si tiene hipertensión deberá prescindir del salero. La sal (sodio) retiene los líquidos del cuerpo, con lo cual la presión sanguínea aumenta.  Busque aquellos bajos en sodio o sin sal añadida.

Limite el consumo de alcohol. El alcohol puede debilitar los huesos, generar malestar estomacal y, si se toma en exceso, resultar en sobrepeso y daño hepático, especialmente si lo bebe cuando está bajo medicamentos como acetaminofeno o metotrexato.

 

 

Alimentos para llevar que le ayudarán a saciar el apetito:

Nueces. Las nueces contienen proteína, calcio, magnesio, zinc, vitamina E y ácido alfa linoleico (el cual estimula al sistema inmunológico) que el cuerpo convierte en omega-3. Aun estando relativamente cargadas de grasa y calorías, los estudios muestran que las nueces ayudan a adelgazar. Su proteína, fibra y grasas mono insaturadas satisfacen el hambre. Como tienen calcio y magnesio existen, además, beneficios adicionales como el fortalecer y proteger los huesos, cuya importancia es primordial en quienes tienen artritis.

Verduras crudas. Verduras listas para comer como zanahorias, guisantes, brócoli, pimiento y coliflor son bajas en calorías y poseen un alto contenido de fibra y también del estimulante inmunológico beta caroteno y vitamina C.

Frutas enteras. Son ricas en vitamina C y están repletas de antioxidantes. Las naranjas, toronjas (pomelo), piña y papaya son algunas de las frutas que ayudan a sostener la fortaleza del sistema inmunológico.

Yogurt griego. Este tipo de yogurt tiene más proteína y la mitad de sodio del yogurt regular. Ciertas marcas pueden contar con un mayor contenido de calcio que la leche regular. Además, el yogurt contiene probióticos que estimulan al sistema inmunológico. Adorne un yogurt simple con fruta fresca y algo de miel. Elija los yogures de fruta con menos azúcares, ya que algunos de éstos y las bebidas de yogurt pasan de los 16 gramos de azúcar.

Ensalada de fríjol. Los fríjoles están repletos de antioxidantes y fibra. Son una fuente excelente de proteína y se digieren lentamente, brindando así energía prolongada.

 

 

Suplementos vitamínicos y minerales

Aunque lo mejor es obtener los nutrientes de una dieta saludable y balanceada, podría ser necesario suplementarla con vitaminas y minerales para alcanzar los niveles óptimos. Asimismo, quizá desee determinar si los suplementos le pueden servir para controlar los síntomas de la artritis. Antes de iniciar cualquier producto sea hierba, píldora o líquido, consulte con su médico. El doctor le explicará la acción del mismo, los efectos colaterales, la dosis apropiada y si existen interacciones adversas con sus medicamentos actuales.

 

Interacciones entre los alimentos y los fármacos

El tomar medicamentos para la artritis mientras consume ciertas comidas y bebidas puede afectar la absorción de dichos medicamentos. Algunos fármacos pueden disminuir el apetito y ocasionar malestar estomacal. Otros pueden agotar el cuerpo de nutrientes importantes. Los corticosteroides, recetados frecuentemente para tratar la artritis reumatoide (AR) y otros tipos de artritis inflamatoria, causan pérdida de potasio y retención de sodio. El metotrexato, también empleado para la AR, abate los niveles de folato; por eso los médicos acostumbran prescribirlo junto con un suplemento diario de ácido fólico que además suprime las náuseas. Algunos antiácidos, tomados para reducir la irritación estomacal generada por los fármacos, contienen asimismo altos niveles de sodio, calcio y magnesio. Es fundamental saber esto en caso de que tenga problemas renales, pues podría entorpecer la regulación de estos importantes minerales en el cuerpo. Hable con su doctor o especialista en nutrición sobre los efectos de los fármacos dado su estado nutricional.

Hacer ejercicios

La actividad física es crucial en los individuos con artritis. Las investigaciones muestran que combinar una dieta nutritiva con ejercicio disminuye el dolor y la inflamación de las rodillas y mejora su funcionalidad. Según las pautas federales, los mayores beneficios de salud se observan con al menos 150 minutos a la semana (o media hora diaria por 5 días) de actividad física moderada a vigorosa. Caminar, nadar, hacer yoga o andar en bicicleta estacionaria diariamente le puede ayudar a obtener la actividad que requiere sin ejercer demasiada tensión en las articulaciones. Consulte con su doctor antes de iniciar un programa de ejercicio.

Prepare sus comidas más fácilmente

Las personas con ciertas clases de artritis pudieran experimentar dificultades para preparar sus comidas, debido al dolor articular, la inflamación, las limitaciones de movimiento y la fatiga. El doctor podría remitirlo con un especialista en nutrición o un terapeuta ocupacional, quienes pueden aportar ideas para facilitarle esta labor. Mientras tanto, pruebe estos consejos:

Procure hacer pausas para descansar durante la preparación de la comida.

Mantenga una buena postura para evitar la fatiga o la tensión mientras cocine.

Organice la cocina a modo que le proporcione la máxima comodidad, coloque los utensilios que más utiliza más en lugares de fácil acceso.

Emplee electrodomésticos, como abrelatas eléctricos y hornos microondas, para ahorrarse tiempo y trabajo.

Absténgase  de alimentos saludables parcialmente preparados, como lo son las verduras pre cortadas del supermercado.

Aproveche para cocinar una mayor cantidad / variedad cuando se sienta mejor y congele por raciones que pueda usar cuando sienta fatiga o esté pasando por un periodo de exacerbación.