Algunos mitos que debemos dejar de creer sobre los alimentos

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En ocasiones tenemos una idea algo equivocada de determinados alimentos.

Conocer estos mitos te permitirá saber más sobre ciertos ingredientes. Así podrás tener claro cuando vuelvas a escucharlos que no es cierto todo lo que se dice y que gran parte se corresponde a la rumorología.

Además, es importante desterrar la idea de que hay alimentos buenos y malos: es su composición y los hábitos bajo los que los consumimos los que provocan una buena o mala reacción de nuestro cuerpo.

1. Beber agua en las comidas nos hace subir de peso: Falso
En los últimos tiempos se ha extendido una creencia completamente errónea y falsa de que beber agua en las comidas engorda.

Esto no es así, por lo que se trata de una afirmación completamente falsa.

Recuerda que el agua no aporta calorías, por lo que es imposible que provoque aumento de peso.

Lo que sí puede ocurrir es que se retengan líquidos por otra serie de motivos y entonces sí que se produciría un aumento de peso.

2. Los alimentos light ayudan a bajar de peso: Falso
Este tipo de alimentos no nos hace bajar de peso. Simplemente la cantidad de calorías que aportan es menor.

Así que no creas que por tomar este tipo de alimentos conseguirás reducir el peso porque no es cierto. Aunque su nivel de calorías sea menor que el de su versión normal, siguen siendo productos calóricos.

3. Los alimentos integrales tienen menos calorías: Falso
La creencia errónea de que alimentos integrales tienen menos calorías que los que no lo son está muy extendida.

No obstante, la única diferencia de manera más sustancial es que aportan una mayor cantidad de fibra, pero a nivel calórico, como decimos, es prácticamente igual.

4. Los adultos no necesitamos lácteos: Falso
Está extendida la afirmación de que los lácteos son un tipo de producto pensado más para los niños. Lo cierto es que los adultos también necesitan cumplir con la ingesta diaria recomendada de productos lácteos.

Tanto la leche como sus derivados son alimentos que aportan proteínas, calcio y vitamina D, así que es necesario tomarlos de forma diaria.

5. La mantequilla es más sana que la margarina: Falso
Existe la creencia de que, aunque más calórica, la mantequilla es más saludable que la margarina. No obstante, ambas son sanas y lo único que cambia es la cantidad de calorías que aportan.

Y es que mientras que la margarina contiene grasas vegetales, la mantequilla tiene grasa procedente de la leche.

6. Tomar fruta después de comer nos hace subir de peso: Falso
Comer fruta como postre no va a hacer que aumentes de peso.

Mucho se ha hablado sobre si tomar fruta antes de comer era más beneficioso que si se hacía después, pero nada de esto es cierto. Al menos, no en los términos que indican que engorde más o menos.

Lo que sí ocurrirá es que, al consumir fruta antes de una comida principal, nos saciaremos más, por lo que necesitaremos menos cantidad.

No obstante, hay que tener en cuenta que el aporte calórico ingerido es el mismo si se hace antes o después.

7. No puedes comer más de dos huevos a la semana: Falso
Existe una creencia de que no se pueden comer más de dos huevos a la semana debido a la cantidad de colesterol que estos le aportan a nuestro organismo, pero eso es algo completamente falso.
Los niveles elevados de colesterol en sangre no son consecuencia del consumo de un alimento concreto.

El hecho de tener colesterol viene determinado por otra serie de factores, como son la propia dieta y los genes.

La cantidad de fibra dietética que ingerimos, así como la cantidad y calidad de la grasa son factores que sí podrían llegar a influir.

Recuerda que el huevo es un alimento nutritivo, rico en proteínas de fácil asimilación.

El tipo de grasas que aporta, así como su contenido en vitaminas, minerales y sustancias bioactivas, sí son recomendables y saludables.

8. La carne alimenta más que el pescado: Falso
Mucho se ha hablado sobre si la carne alimenta más que el pescado, pero esto no es cierto.

Y es que con ambos tipos de alimentos el cuerpo recibe una aportación similar, tanto en cantidad como en calidad, de proteínas.

Lo que sí es diferente es el tipo de grasa que ingerimos.

La grasa de de la carne es más saturada que la del pescado. Por ello no hay que incurrir en un consumo excesivo.
En el caso del pescado la ingesta habitual es más inofensiva.

9. Los hidratos de carbono no son para la noche: Falso
¿Has oído que los hidratos de carbono no son para la noche? Los carbohidratos son básicos en la alimentación.

La clave para que estos no sean perjudiciales es consumir aquellos que sean de fácil digestión.

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