Trucos saludables para sentirte lleno por más tiempo

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La continua sensación de hambre es uno de los mayores impedimentos para alcanzar un peso equilibrado.

Sentir una fuerte necesidad de comer, a cada instante, supone excederse en el número de calorías recomendadas al día y, por lo tanto, implica un aumento considerable de peso.

El problema es que no todos saben cómo calmarla de forma saludable y, casi siempre, hacen elecciones alimentarias que solo sirven para disfrazarla de momento.

Esto quiere decir que, unos minutos u horas más tarde, reaparecerá la ansiedad y será necesario recurrir a más comidas para poder controlarlo.

Lo que algunos no saben es que existen algunos trucos para prolongar la saciedad sin tener que recurrir a opciones altas en calorías y de poco valor nutricional.

Incluso, dado que ejercen efectos positivos en el cuerpo, ponerlos en práctica puede ser un gran apoyo para bajar de peso.

1. Aumenta el consumo de agua
Sin una sola caloría y con múltiples beneficios para tu organismo, el agua es una de las mejores aliadas para evitar el deseo insaciable de comer.

Esta mantiene todo el organismo hidratado y, a su vez, participa en funciones importantes como los procesos de desintoxicación de la sangre.

Se recomienda ingerir de 6 a 8 vasos durante la jornada, no solo para evitar la ansiedad por la comida sino para apoyar el proceso digestivo, la oxigenación celular y la salud cognitiva.

2. Consume alimentos ricos en agua
Si ingerir agua sola no es tu plan favorito, puedes optar por incrementar el consumo de frutas y vegetales ricos en este valioso líquido.

Estos alimentos hacen un aporte calórico mínimo y, por si fuera poco, están llenos de nutrientes esenciales que benefician la salud y el peso.

Incluirlos en la alimentación ayuda a sentirte lleno por más tiempo y, gracias a sus propiedades, controlan la retención de líquidos y toxinas.

Entre los destacados cabe mencionar:

El pomelo
La piña
El pepino
La sandía
El melón
La zanahoria
El apio

3. Ingiere fuentes de proteína
Excluir las proteínas de la dieta es uno de los errores más habituales entre quienes buscan bajar de peso de forma rápida.

Este nutriente esencial ayuda a reparar y construir los músculos, además de participar en la formación de los tejidos y las estructuras principales del cuerpo.

Por otro lado, se ha comprobado que son una de las principales fuentes de energía y, al ingerirlos, el cuerpo tarda más en volver a sentir hambre.

Algunas fuentes saludables son:

Los frutos secos
Las legumbres
Los pescados
El pollo
El pavo
Las semillas
El huevo
Los lácteos

4. Incrementa el consumo de fibra
Los alimentos con altos contenidos de fibra son muy beneficiosos para el sistema digestivo y cardiovascular.

Estos promueven el movimiento intestinal, disminuyendo problemas como la inflamación y el estreñimiento.

También reducen la absorción de colesterol y facilitan la limpieza de la sangre para minimizar las complicaciones que aumentan el riego cardíaco.

Por otro lado, es un grupo nutricional muy saciante y bueno para el peso corporal, ya que facilita la digestión de las grasas y toxinas.

Entre los alimentos ricos en fibra encontramos:

Los cereales integrales
Los vegetales verdes
Los frutos secos
Las patatas
Las frutas
Las legumbres
Las semillas

5. Incorpora semillas de chía en tu dieta
Consideradas en muchos lugares como un “superalimento”, las semillas de chía son un buen complemento alimentario para controlar la ansiedad por la comida y evitar así el exceso de peso.

Pese a su pequeño tamaño, es un alimento rico en ácidos grasos esenciales, antioxidantes y proteínas. Ingeridas de forma moderada ayudan a mantener la saciedad por más tiempo.

Lo mejor de todo es que su sabor es muy agradable y se puede combinar con muchos otros ingredientes para que no falten en el plan de alimentación.

Agrégalas a:

Batidos y jugos
Ensaladas
Postres
Yogur
Helado
Sopas

6. Prepara infusiones de hierbas
Las infusiones de hierbas no contienen azúcares ni añadidos químicos, son libres de cafeína y, en lugar de esto, están llenas de sustancias beneficiosas para el organismo.

Estas pueden prepararse con muchas plantas que, además de controlar el hambre, relajan el sistema nervioso, reducen la ansiedad y equilibran la salud digestiva.

Las puedes ingerir en horas de la mañana, ya sea en ayunas o como parte del desayuno.

También puedes disfrutarlas durante la merienda o cuando tengas deseos insaciables de comer.

¿Sientes que comes más de lo adecuado? Si no puedes parar de picar entre comidas, aplica todos estos trucos y descubre que son una gran ayuda para hacerle frente a la ansiedad.

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